jueves, 22 de mayo de 2014

Egoista.

Las personas hablamos mucho ¿sabes?
Claro que lo sabes.

Me cansé de hablar.
Me cansé de tener miedo.

Un día hice un plan y lo cumplí.

-Los planes a largo plazo no funcionan-

Estoy viviendo en un pequeño departamento con un hombre llamado Eduardo.
Es el mejor roomie del mundo.

Aún peleo con mi mamá cuando nos vemos.
Aún quiero salir corriendo, llorando, gritando, cada vez que estoy dentro de su casa.

Ya regresó Giuseppe, hace un par de semanas.
Me lo regresaron delgado, tatuado y un poco extraño. Un poco diferente.
Siempre ha sido racional. Ahora es irracionalmente racional.
Pero yo no pienso caer dos veces en el mismo error.

Sin caer -del todo- en el romanticismo, he tomado una posición bastante apática a las cosas racionales.

Pero no importa, aún pienso que puedo morir mañana, y no quiero estar inconforme.

Quiero estar en paz.
Hace unos días pensé que iba a morir (consecuencia de la apatía anteriormente mencionada).

"Me voy a morir" pensé con miedo.
Me descubrí a mi misma envuelta en una sensación muy similar a la de un orgasmo. Apreté los ojos y pensé que para ser mi último sentir no estaba mal, que no me molestaría morir en ese momento.
Luego de un rato el zumbido de mis oídos desapareció y las ondas calientes que recorrían mi cuerpo se aminoraron hasta que todo volvió a la normalidad.

Y así fue como le perdí el miedo a la muerte.

De estar asustada me cansé, se gastan muchas energías y a nadie le importa un carajo.
Decidí salir de ese estado.
Ahora no pasa nada.

Tengo paz y me siento feliz.
Mis palabras se han reducido.
No, han aumentado, pero mis labios se han vuelto mas selectivos con las personas.
Cosa que puede ser muy frustrante para muchos.

Pero no me importa.
Porque soy egoísta.

Y me gusta serlo.

Ya no quiero hablar solo por mantener una conversación.
Mantener conversaciones por horas está sobrevalorado.
No me importa que tan bien te sientas de conocer a alguien que puede hablar de lo mismo que tú.
Es bueno, si. Pero no es necesario.
Hablar también es un hábito.

martes, 19 de noviembre de 2013

Nubes.

El viaje constó de un vivebús, dos trocas y dos trailers.

Una cordillera en círculo con un lago en el centro.

Una fogata pequeña, cobijas y compañía preciosa.

Un amanecer en la parte alta del cerro. Un paraiso de peyote, ofrendas y agradecimientos.

Fuego y su magia danzante.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Estrellas.

Hola popo.

Esta noche habrá lluvia de estrellas.
En este momento espero a un nuevo amiguito llamado Giuseppe, nos vamos a ir cargados de cobijas a punta de rides a Camargo, acamparemos para ver la lluvia.
     Nunca he ido de mochilazo a ningún lado así que me dan unos leves nervios.

Y como hace tiempo perdí mi celular, te dejaré este (614-115-20-71) que es el número de mi amiguito.
Si para mañana en la noche o el martes temprano no te he mandado señales de vida, échale un mensajito ya que además de nosotros serás el único que lo sabrá (:


Te cuento todo cuando regrese, te amo mucho.

Abril.

domingo, 20 de octubre de 2013

People are strange when you're a stranger.

Hay cosas inexplicablemente bellas, terroríficamente bellas.
Esas que nadie quiere tocar porque lucen mal.

Y efectivamente, tocarlas te deja una sensación viscosa, tocarlas corta, tocarlas quema, arde, todo al mismo tiempo.
Lo curioso es que después de todo no está tan mal. Así que continúas.
Te vuelves un desconocido entre los desconocidos.

Y es hermoso.

Te convierte en un ente.
Estas en todos lados pero en ninguno enrealidad.

Que gracioso, justo así funciona Dios.

sábado, 12 de octubre de 2013

Verdugo.

A ese pobre ente con el hacha no le llenaba la música.
Le gustaba ver, la sangre tenía el color ideal. Buscaba -y encontraba- formas y paisajes en el suelo salpicado, tal como en las nubes.

    El pan de las pupilas.
    El pan de cada día.

Se sentía satisfecho y limpiándose las líneas de colores que se salían de sus bordes, cerraba los ojos y agradecía.

-Amén.