Recuerdo que Obed me decía que el 23 de cada mes era el mejor día, que siempre le pasaba algo bueno.
Recuerdo la entrada del 23 de septiembre, pasé de ser la persona mas enojada del mundo a sentir la tristeza mas grande. Me recuerdo subiendo al carro y recostándome para llorar, nunca me había dolido tanto. Fue ese tipo de rupturas que no se pueden arreglar por mas pegamento que pongas.
Confesiones de 23 de septiembre...
"Después de hacerte el amor corrí a otros labios, pero no sentí nada, no te preocupes".
Me doliste mas que un parto.
Me partiste mas que un dolor.
Y ella... bueno, ella obtuvo lo que había querido por tanto tiempo, tu le diste gusto y a mi me pisaron.
Me acuerdo que el 23 de septiembre del 2011 regresamos por primera vez.
Ya van dos 23 de septiembre que no terminan en algo bueno, realmente.
Pero como ya estás fuera, no se que pasará en mis días nuevos sin ti.
jueves, 15 de noviembre de 2012
jueves, 1 de noviembre de 2012
Cerrar los ojos y correr, hasta que no quede nada.
En el momento en que me dijiste que la conociste, supe que las cosas se iban a poner mal, me volví grosera, fuiste imprudente.
El momento en que dijiste que la querías, supe que si te tuvieras que alejar de alguna, sería de mi.
Ya ni se... no quiero dedicarte veneno, no me atrevo, pero tampoco te regalaré flores... no las mereces.
Fíjate que gracioso... recibí mil reclamos y me hice responsable de tus tonterías.
Y si la hubieras conocido antes de ser mi hombre, o simplemente no lo hubieras hecho... las peleas por mi parte no hubieran empezado, o se habrían acabado y cambiado. Sin embargo fuiste tan tonto y cometiste un error que me dolería a mi por 17 meses... tal vez 18.
Y lo peor de todo es que te encariñaste tanto con tu error que este va a durar mas que yo en tu vida y conmigo fuera deja de ser un error y se convierte en huésped.
Irónico ¿no?
Siempre me pediste que pensara en ti, pero te aseguro que tu no pensaste en el daño tan grande que causarías.
Sabía que esto se debía terminar ¿a quien engañaba?
Pero en el momento en el que me dijiste que la extrañabas, supe que era definitivo.
Es mas fácil y pasajero extrañarme a mi.
Igual, los caminos eran diferentes.
Pero si, es mas fácil vivir con mi ausencia que con la de ella.
Ya no queda nada, de cualquier modo nunca me diste un orgasmo mental.
El momento en que dijiste que la querías, supe que si te tuvieras que alejar de alguna, sería de mi.
Ya ni se... no quiero dedicarte veneno, no me atrevo, pero tampoco te regalaré flores... no las mereces.
Fíjate que gracioso... recibí mil reclamos y me hice responsable de tus tonterías.
Y si la hubieras conocido antes de ser mi hombre, o simplemente no lo hubieras hecho... las peleas por mi parte no hubieran empezado, o se habrían acabado y cambiado. Sin embargo fuiste tan tonto y cometiste un error que me dolería a mi por 17 meses... tal vez 18.
Y lo peor de todo es que te encariñaste tanto con tu error que este va a durar mas que yo en tu vida y conmigo fuera deja de ser un error y se convierte en huésped.
Irónico ¿no?
Siempre me pediste que pensara en ti, pero te aseguro que tu no pensaste en el daño tan grande que causarías.
Sabía que esto se debía terminar ¿a quien engañaba?
Pero en el momento en el que me dijiste que la extrañabas, supe que era definitivo.
Es mas fácil y pasajero extrañarme a mi.
Igual, los caminos eran diferentes.
Pero si, es mas fácil vivir con mi ausencia que con la de ella.
Ya no queda nada, de cualquier modo nunca me diste un orgasmo mental.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)