Cuando lo conocí odiaba a la gente, tenía serios delirios de grandeza y cuando alguien le hablaba rara vez contestaba, pues los sentía muy poca cosa para él.
No sonreía para las fotos, muy por el contrario, siempre ponía su cara mas sería e inclusive inclinaba un poco el rostro para verse aún mas serio. Por ende fuí sumamente feliz cuando logré por primera vez que sonriera para una foto (de hecho aún la conservo).
EL inventó unas letras, las cuales eran únicas de nosotros, para poder comprender nuestras cartas, tiempo despues las supo otro amigo, pero siempre fueron nuestras y siempre me escribía cartas que solo yo podía leer.
También me hacía dibujos, de gatos, de monitos psicodélicos, de personajes que nos representaban a nosotros dos, de cualquier cosa, dibujos muy lindos. Dibujos en hojas, dibujos en separadores con mi nombre, un dibujo en una tabla, hecho con una especie de soplete y pintado con acuarelas.
A los cuatro meses me regaló tres rosas rojas muy lindas que no quería soltar.
Yo era insoportable y el muy serio, yo iba por ahi molestando a la gente y el solo me miraba, despues me sonreía. Y aunque muchas veces parecía que le daba igual cuando alguno de sus amigos decía algo les contestaba con un "eeeeh cabrón" (y eso que yo molestaba el triple a sus amigos, pero era parte de lo divertido).
Una vez -una de muchas- peleamos y el llamó a casa de mi mejor amiga sabiendo que yo estaría ahi, cuando me puse al teléfono comenzó a sonar una canción... y si, era para mi.
Un día uno de sus amigos llegó con una rosa de su jardín, se la entregó a él y él me la regaló a mi, era rosa pálido.
A pesar de ser tan serio, siempre se mostró muy cariñoso y detallista. Desde sus dibujos y flores hasta el hecho de tomar mi brazo y escribir "te amo" con la pluma primera que veía o hacerme meter los brazos en sus mangas largas en tiempo de frio. Igualmente me escribía cosas, desde sus entradas en fotolog, hasta mensajes cursis (que yo amaba leer).
Estaba dispuesto a contestar una llmada mia aunque fuera muy tarde, y se quedaba conmigo en el teléfono hasta que me quedaba dormida.
Siempre hicimos muy buena pareja, ya que enrealidad no pasabamos desapercibidos en ningún lugar y teníamos el mismo estilo (me gustaba mucho ese estilo) de botas y gargantillas, pero nuestras ropas siempre fueron aunque algo pesadas muy formales a pesar de cualquier cosa. Pues el sabía combinar una tosca cadena con un chaleco mas elegante y yo mis botas de mil kilos con una falda muy femenina. Además de que siempre íbamos de la mano, por puro gusto a sentirnos ahi, o bien, yo lo tomaba del brazo.
Creo que eso era uando nuestra relación estaba en la cumbre.
Yo me hice un poco mas seria y mamona al momento de hablar con alguien, y él por el contrario comenzó a ser mas latoso y sonriente, pero a diferencia de cuando empezamos, a mi si me desesperaba. Pero sin embargo lo amaba.
Tiempo despues las cosas fueron perdiendo su magia poco a poco.
Despues comenzamos a ser mas discretos de vestimentas. Por fin, luego de 25 meses, la cosa terminó.
Ahora que veo hacia atras y me doy cuenta de que éramos muy diferentes, pero ¡ah! que pareja tan mas bule -o matona, como prefieras- hacíamos.
Sigue con sus delirios de grandeza, solo que ahora le da tanta hueva la gente, que no siente a ninguna tan especial como para ignorarla.
Desperdiciar tanto tiempo hubiera sido una babosada, asi que actualmente el es uno de mis mejores y mas queridos amigos, inclusive, su novia, es de las contadas mujeres que me caen bien.
El ya se sabe mis movimientos, y yo se la mayoría de los de él. Por eso cuando nos faltan las ganas de explicarles paso por paso la situación a oto amigo, nos hechamos una charls de "y tu ya sabes que eso a mi no me gusta".
Y asi esta perfecto todo.
martes, 13 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
Pie derecho.
El segundo día de curso termino de convencerme de que esto será realmente maravilloso.
Hoy nos sentamos, haciendo un gran círculo; una de las presentes comenzó a golpear el suelo dándole un par de palmadas repetidamente, el joven junto a ella se le unió, despues la chica de mi lado golpeó con un ritmo mas pesado, unos golpeaban mas rápido, otros mas suave.
Yo me levanté y entré al círculo, comencé a dibujar el contorno con mis pasos, dándome una vuelta ocacional, luego comencé a saltar (sin dejar de dibujar el círculo) cayendo al suelo con el pum mas fuerte que marcaban las palmas de ellos, una y otra vez, y sin darme cuenta, me estaba riendo, sin dejar aquel intento de danza.
Otra persona del círculo se levantó y decidió acompañarme -a su modo-. De pronto, ademas de golpes al suelo, podíamos escuchar también, sonidos extraños, que salían de la garganta de cada persona ¡era hermoso!. Dos personas mas se levantaron, una se movía lento, el otro era como un animal y no podía evitar encantarme.
Decidí sentarme y golpear por un rato el suelo, cargué mis pulmones de aire, junté los labios como si fuera a besar a alguien y alzando el rostro solté el aullido mas fuerte que pude.
Me sentí viva.
Al final el profesor nos pidió a cuatro personas esperáramos un poco y nos preguntó si queríamos participar en una obra -obviamente dijimos que si-.
Aún no son clases, y el hecho de ya tener un pequeño quehacer (porque claro esta, que saldremos en calidad de bulto) con uno de los profesores, me parece que es empezar con el pie derecho.
Cuando me pidió mi nombre me dijo que si tengo cara de Abril, cosa que me gustó mucho, pues la gente tiende a verme cara de Claudia.
Hoy nos sentamos, haciendo un gran círculo; una de las presentes comenzó a golpear el suelo dándole un par de palmadas repetidamente, el joven junto a ella se le unió, despues la chica de mi lado golpeó con un ritmo mas pesado, unos golpeaban mas rápido, otros mas suave.
Yo me levanté y entré al círculo, comencé a dibujar el contorno con mis pasos, dándome una vuelta ocacional, luego comencé a saltar (sin dejar de dibujar el círculo) cayendo al suelo con el pum mas fuerte que marcaban las palmas de ellos, una y otra vez, y sin darme cuenta, me estaba riendo, sin dejar aquel intento de danza.
Otra persona del círculo se levantó y decidió acompañarme -a su modo-. De pronto, ademas de golpes al suelo, podíamos escuchar también, sonidos extraños, que salían de la garganta de cada persona ¡era hermoso!. Dos personas mas se levantaron, una se movía lento, el otro era como un animal y no podía evitar encantarme.
Decidí sentarme y golpear por un rato el suelo, cargué mis pulmones de aire, junté los labios como si fuera a besar a alguien y alzando el rostro solté el aullido mas fuerte que pude.
Me sentí viva.
Al final el profesor nos pidió a cuatro personas esperáramos un poco y nos preguntó si queríamos participar en una obra -obviamente dijimos que si-.
Aún no son clases, y el hecho de ya tener un pequeño quehacer (porque claro esta, que saldremos en calidad de bulto) con uno de los profesores, me parece que es empezar con el pie derecho.
Cuando me pidió mi nombre me dijo que si tengo cara de Abril, cosa que me gustó mucho, pues la gente tiende a verme cara de Claudia.
miércoles, 7 de julio de 2010
Cosa nueva
Asi me dí cuenta de que la universidad sería buena:
Llegó una maestra, platicó bastante con nosotros, al parecer le estaremos viendo la cara unos 5 semestres.
Despues de ella llegó un profe cuyo nombre no recuerdo -y ni me interesa recordar-, ese profesor, era muy agradable, lo notabas desde su aspecto de hombre que descuida su físico, su forma tan cotidiana de hablar y su movimiento continuo de manos que expresaba el tamaño de cada palabra.
Hablamos un rato y luego nos hizo subir al escenario, donde muchos debimos descalzarnos. Caminamos de puntas, de talones, plantas dentro, plantas fuera, moviendo las manos. Minutos mas tarde hicimos un ejercicio de improvisación, hasta que terminó el primer día de curso.
Terminé con la planta de los pies negras negras. Y las miré atenta un instante, cuando iba en el carro.
Una vez en la casa no pude evitar expresarle a mi madre ¡traigo los pies muy sucios! a lo que ella respondió con un gesto de desagrado que quitó inmediatamente cuando notó que yo sonreía.
¿Y cómo no hacerlo?
Cualquier escuela, que me haga descalzarme y caminar por un escenario, hasta dejarme los pies negros, sin duda es una buena escuela.
Nos ensucia, y me divierte.
Llegó una maestra, platicó bastante con nosotros, al parecer le estaremos viendo la cara unos 5 semestres.
Despues de ella llegó un profe cuyo nombre no recuerdo -y ni me interesa recordar-, ese profesor, era muy agradable, lo notabas desde su aspecto de hombre que descuida su físico, su forma tan cotidiana de hablar y su movimiento continuo de manos que expresaba el tamaño de cada palabra.
Hablamos un rato y luego nos hizo subir al escenario, donde muchos debimos descalzarnos. Caminamos de puntas, de talones, plantas dentro, plantas fuera, moviendo las manos. Minutos mas tarde hicimos un ejercicio de improvisación, hasta que terminó el primer día de curso.
Terminé con la planta de los pies negras negras. Y las miré atenta un instante, cuando iba en el carro.
Una vez en la casa no pude evitar expresarle a mi madre ¡traigo los pies muy sucios! a lo que ella respondió con un gesto de desagrado que quitó inmediatamente cuando notó que yo sonreía.
¿Y cómo no hacerlo?
Cualquier escuela, que me haga descalzarme y caminar por un escenario, hasta dejarme los pies negros, sin duda es una buena escuela.
Nos ensucia, y me divierte.
domingo, 4 de julio de 2010
Creo que deberían haber mas burbujas en el aire...
Mas dulces en los bolsillos, mas adultos en los columpios de los parques (porque ahora nisiquiera hay niños), mas carcajadas junto con las burbujas, mas aplausos a la vida.
Y aún con esto, debererían haber mas caricias en las manos, mas manos en la piel. Mas sonrisas en los labios, mas besos en las sonrisas.
Mas abrazos en la cintura, muchísimos mas -abrazos-...
Mas danzas en la cadera, mas momentos sin aliento, mas fiestas en la entrepierna, mas vueltas aqui y allá.
Mas -te amo-, de esos que yo extravié.
Deberíamos dormir siempre de a dos, y despertar con labios en la frente.
Deberíamos jugar mas, correr y saltar, deberíamos ensuciarnos, deberíamos pedirle -tiempo- a los problemas y subirnos a un arbol...
Deberíamos tener un gran pedazo de pasto, un cielo nublado, un alma al lado y un bote de burbujas.
Y aún con esto, debererían haber mas caricias en las manos, mas manos en la piel. Mas sonrisas en los labios, mas besos en las sonrisas.
Mas abrazos en la cintura, muchísimos mas -abrazos-...
Mas danzas en la cadera, mas momentos sin aliento, mas fiestas en la entrepierna, mas vueltas aqui y allá.
Mas -te amo-, de esos que yo extravié.
Deberíamos dormir siempre de a dos, y despertar con labios en la frente.
Deberíamos jugar mas, correr y saltar, deberíamos ensuciarnos, deberíamos pedirle -tiempo- a los problemas y subirnos a un arbol...
Deberíamos tener un gran pedazo de pasto, un cielo nublado, un alma al lado y un bote de burbujas.
Welcome
¿Por qué? No es porque sienta que soy un talento, o porque me crea muy habilidosa para esto de las letras, solo que tampoco lo soy para las palabras. Y esto de hacer señas al aire -que es el que mas atención me pone- no es muy saludable. Asi que estoy optando por algo mas silencioso, mas discreto, donde sabré que prácticamente solo yo lo veré, y que quienes llegasen a leer algo, no lo estarán prejuzgando.
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