Este año no te voy a dejar una foto en facebook con un pequeña gran dedicatoria, sería muy inapropiado.
Hace un año y un día andaba comprando cocoa, estaba invadiendo la casa de tu mejor amigo y despedazando mucha marihuana.
Al día siguiente me regañaste y tu amigo te llamó "malcriado".
En lugar de eso debí comprarte una armónica.
Esta vez, (que por desgracia parece será la última dedicatoria cumpleañera que te haré) voy a dejarte una foto aquí donde solo a mi me importa y un par de palabras.
Hola, feliz cumpleaños.
21 ya, listo para poder tomar en cualquier parte del mundo... o bien, para ser encarcelado, si quieres ambas.
Depende como quieras portarte.
Te mando una bola de abrazos.
Uno por acompañarme a la parada del camión los primeros de enero del 2011, cuando debía volver a mi casa.
Uno por cada vez que comimos ceviche y otro por cada vez que comimos discada.
Otro por cada película que vimos en el cine y dos por las que pusimos en tu casa pero nunca vimos.
Un abrazo por las veces que me quedaba dormida en tu cama agarrándote la mano y no te movías para no despertarme.
Uno por las veces que dormiste a mi lado.
Uno por los días que pasaste con mi familia.
Uno por cada cigarro que compartimos.
Un abrazo por hacerme llorar y otro por hacerme reír.
Un abrazo por cada vez que nos drogábamos y nos mirábamos con amor entrecerrado.
Un abrazo por el tiempo en el que se nos bajó lo verde y azul y nos pusimos rojos.
Un abrazo por las flores que me regalaste.
Un abrazo por diciembre y enero.
Un abrazo por cada vez que me celaste.
Un abrazo por cada vez que yo debí estar celosa.
Un abrazo por llamarme cada noche para poder dormir agusto.
Un abrazo por llamarme cuando llegabas a tu casa.
Un abrazo por las veces que me hiciste el desayuno.
Uno por cada vez que me llamaste 'preciosa'.
Un abrazo por tocarte con mis pies fríos.
Un abrazo por comprarme algodón de azúcar azul.
Un abrazo por el té que nos tomamos en ese café escondido al que nunca regresamos.
Un abrazo por cada abrazo que me diste.
Un abrazo por cada noche que apreté mi puño en mi cama, simulando que me tomabas la mano.
Un abrazo por cada vez que me besaste con gusto.
Un abrazo por el tiempo en que pensabas que era la única mujer en el mundo.
Mejor comprimir todos esos abrazos y unos más que se me habrán pasado, en uno grande.
En un abrazo grande cumpleañero y un beso en la frente.
El fin del mundo, dicen y creen que morirán.
Pensé poquito sobre la muerte, no me importa que siga, no más.
Creo que por mas natural que la veamos todos sentiremos un poco de pánico cuando nos quede un minuto de vida y lo podamos notar.
Lo único que se, es que todo ese pánico podría ser ligeramente calmado si se viera a los ojos del amado al momento que eso ocurre y le tomaras la mano. Así como yo te tomaba la mano cuando me estaba quedando dormida en tu cama.
Me hubiera gustado tanto que a mi lecho de muerte fueras tu quien se entrelazara con mis dedos, admito.
Tal vez alguien mas lo haga y tal vez sea menos reconfortante de lo que tu hubieras sido. Pero no podemos tener todo lo que queremos.
Espero que cuando sientas la necesidad de apretar una mano, puedas ver al mismo tiempo los ojos de quien mas ames y que eso te tranquilice.
Si no tuvieras a un amado que quisieras que te agarrara la mano, aquí hay alguien que te ama a ti, así que puedes llamarme y pedirme que te sostenga un minuto, que te sostendré siempre que pueda.
Pero ojalá te tome quien tu amas, sería mas tranquilizante, definitivamente.
El fin del mundo, dicen y creen que morirán.
Hoy me quedo con los brazos extendidos.
Y extendidos se quedarán hasta siempre o hasta que entienda que ya no pasará.
Y muero por dentro.
De momento y hasta mi muerte física yo te amo.
Feliz cumpleaños.
Deseo que nunca mueras.