jueves, 16 de septiembre de 2010

De maravilla.

Y luego de repente mi chingadazo de karma, asi que corrí a ti.

...Se me había olvidado que ya no existes.


Había olvidado que ya no me miras, que ya no me escuchas, que ya no me lees.
Creo que ya nisiquiera haz de pensarme... y no digo que esté mal, ¡al contrario! me hace feliz pensar que tu no te detienes por nada ni nadie, que estas esforzándote, que serás grande mas pronto de lo que pensé.

¡Pero carajo!, como me haces falta.

Necesito un abrazo que no este vacío, que tomen mi mano sin morbo, que me pongan los labios encima sin nada mas que cariño.

...me consume

Que piensen que me estoy echando a perder, que intenten sentir mi temperatura, que me pregunten si alguien me hizo algo malo, que quieran ahorrar para pagarme un "buen" psicólogo o que intenten hacerme tomar pastillas para los nervios.

De poco a poco, me voy hundiendo, se va relajando mi cuerpo y dejo de luchar por el cansancio, entrecierro los ojos y miro las cosas subir a mi alrededor. Al final simplemente cierro los ojos, dejo que el agua levante mis brazos y piernas al ir abajo, me rindo hasta quedar dormida.


Abro los ojos, ya amaneció.


Otra vez.

No hay comentarios: